Costeo, presupuestos y control de gestión como herramientas para la toma de decisiones dentro de la organización.
La contabilidad gerencial se diferencia de la contabilidad financiera en su destinatario: mientras la primera está pensada para responsables internos de gestión, la segunda se orienta a usuarios externos como socios, entidades financieras u organismos de control. La contabilidad gerencial no está sujeta a un marco normativo único, sino que se adapta a las necesidades de información de cada organización.
Costeo por absorción, costeo variable y costeo basado en actividades como enfoques para determinar el costo de productos y servicios.
Elaboración de presupuestos operativos y financieros como herramienta de planificación de corto y mediano plazo.
Comparación entre lo presupuestado y lo real, con análisis de desvíos como insumo para la toma de decisiones correctivas.
La contabilidad gerencial toma información de la contabilidad financiera, pero la reprocesa con criterios propios de cada organización. Por eso suele analizarse junto con el análisis financiero integral y con los mecanismos de control interno.
Los indicadores de costeo y rentabilidad interna enriquecen la lectura de los ratios obtenidos a partir de los estados contables.
Ver análisis financiero →Los sistemas de control de gestión se apoyan en procedimientos de control interno para garantizar la calidad de los datos utilizados.
Ver auditoría y control interno →Un área que también se apoya en la información generada por la contabilidad gerencial.
Ver planificación fiscal